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¿Qué protecciones tienen los inquilinos de Pensilvania más allá de las leyes locales?

by Gabriela Martínez de Spotlight PA |

Casas en Reading.
Casas en Reading, Pa.
Susan Angstadt / For Spotlight PA

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READING — Un grupo de activistas busca que el Concejo Municipal de Reading apruebe una propuesta de amplio alcance destinada a proteger a los inquilinos, ya sea de verse desplazados de sus hogares por el aumento de los precios de la renta, o de sufrir represalias por organizarse.

Miembros de la administración del alcalde Eddie Morán y del Concejo Municipal dijeron que estaban abiertos a las ideas planteadas en la propuesta de carta de derechos de vivienda, aunque advirtieron que algunas de ellas escapan al control de Reading.

Incluso sin nuevas ordenanzas, los inquilinos de Pensilvania cuentan con derechos que pueden hacer valer, independientemente de las protecciones vigentes en el municipio donde residan. Esto es lo que los inquilinos deben saber:

Derechos básicos en un contrato de arrendamiento

Una decisión de la Corte Suprema de Pensilvania de 1979 estableció que todos los inquilinos tienen derecho a vivir en una vivienda segura y habitable.

Como resultado, todos los contratos de arrendamiento en Pensilvania — ya sean verbales o escritos — deben incluir una “garantía implícita de habitabilidad”. Esto significa que el arrendador debe proporcionar una vivienda que sea segura, higiénica y habitable, y debe mantenerla así tanto antes de la mudanza como durante todo el arrendamiento, realizando las reparaciones necesarias.

Se considera que una vivienda en alquiler es inhabitable por motivos como goteras en el techo, espacios estructuralmente inseguros, falta de calefacción, cableado eléctrico defectuoso, un sistema de refrigeración averiado, infestaciones de insectos o roedores, falta de agua corriente fría y caliente, un sistema de alcantarillado que no funciona y la imposibilidad de asegurar puertas y ventanas con cerraduras.

Un arrendador no puede obligar a un inquilino a aceptar una vivienda “tal como está”. Incluso si un inquilino firma un contrato de arrendamiento en el que acepta defectos graves al momento de mudarse, la ley sigue protegiendo su derecho a una vivienda habitable.

La garantía implícita de habitabilidad permite a los inquilinos tomar medidas si hay evidencia de que el arrendador se negó reiteradamente a solucionar un problema grave. Entre esas medidas están rescindir el contrato de arrendamiento y mudarse; retener la totalidad o parte del alquiler; realizar reparaciones y deducir los costos de los pagos de alquiler; o demandar al arrendador.

Al recurrir a cualquiera de estas medidas, es fundamental que los inquilinos reúnan documentación suficiente —como fotos, videos, correos electrónicos, mensajes de texto e informes de inspección de normas de construcción — que demuestre que un defecto o problema hizo inhabitable la vivienda. También es importante documentar que el arrendador ha ignorado o se ha negado a mejorar las malas condiciones de vida en la propiedad.

Según estos grupos, antes de empezar a retener el alquiler, conviene consultar a un abogado, un servicio de asistencia jurídica o una organización de defensa de los derechos de los inquilinos.

Antes de retener el alquiler, los inquilinos deben notificar por escrito al arrendador, ya sea mediante una carta, un correo electrónico o un mensaje de texto. La notificación debe darle al arrendador un plazo razonable para responder y reparar el problema.

Lo que se considera “razonable” depende de la gravedad del problema, según PALawHelp.org. Para problemas urgentes, como una interrupción del servicio de calefacción en pleno invierno o una tubería reventada que provoque una inundación, el arrendador debe responder en un plazo de 24 horas. Si el arrendador no responde ni resuelve el problema, los inquilinos pueden comenzar a retener el alquiler y depositarlo en una cuenta de garantía bloqueada (escrow).

Riquan King, director de defensoría de la Tenant Union Representative Network, con sede en Filadelfia, aconseja a los inquilinos depositar el alquiler retenido en una cuenta de ahorros, ya que así resulta más fácil obtener estados de cuenta y generar un registro claro que demuestre que en esa cuenta solo se deposita dinero del alquiler.

Si eso no es posible, la siguiente mejor opción es comprar giros bancarios por el monto del alquiler y guardar los recibos.

King suele desaconsejar a los inquilinos que guarden el dinero retenido en efectivo, ya que resulta riesgoso llevarlo consigo y difícil de documentar. Si la única prueba ante el tribunal es una foto no verificada de un montón de dinero sobre una mesa, un juez no podrá determinar con certeza dónde proviene ese dinero, señaló.

“Pase lo que pase, si te presentas ante el tribunal sin tener el alquiler debidamente apartado, el juez no te escuchará”, dijo King. “No importa que se te haya pinchado una llanta en el auto. No importa que necesites comprar tu medicamento para la diabetes. No importa que necesites llevar a tu hijo a la guardería. Si gastas un solo centavo de ese dinero, tu caso se complica mucho más”.

Los inquilinos también tienen el derecho básico al disfrute tranquilo de su vivienda, lo que significa que deben poder disfrutar de su hogar en paz, sin que el arrendador se presente con frecuencia sin previo aviso ni permita perturbaciones que afecten su calidad de vida.

En resumen, ninguna protección, requisito o proceso establecido en la Ley de Propietarios e Inquilinos o en el derecho consuetudinario de Pensilvania puede anularse mediante cláusulas del contrato de arrendamiento.

>>>LEA MÁS: Barreras legales impiden que Reading apruebe algunas protecciones para los inquilinos que buscan los defensores de derechos

Los desalojos “por cuenta propia” no están permitidos

El llamado “desalojo por cuenta propia” es ilegal en los 50 estados. Por lo general, consiste en que el arrendador se presente a tomar posesión de una propiedad cuando el inquilino no está en casa, cambie las cerraduras, tire o retire sus pertenencias, corte los servicios públicos y bloquee el acceso a la propiedad.

Los inquilinos pueden responder llamando a la policía para denunciar el desalojo ilegal. Es posible que se requiera una prueba de residencia — como un contrato de arrendamiento o recibos de renta— para que un oficial ordene al arrendador que permita nuevamente el ingreso a la propiedad. Los abogados u organizaciones de asistencia legal también pueden asesorar a los inquilinos sobre cómo recuperar el acceso a la propiedad y emprender acciones legales contra el arrendador.

Las normas pueden variar en el caso de las “casas de huéspedes”, edificios donde las habitaciones se alquilan por separado a inquilinos sin parentesco entre sí.

La Ley de Propietarios e Inquilinos exime a los dueños y huéspedes de hoteles de sus protecciones habituales, por lo que algunas guías indican que un propietario puede cerrar con candado la puerta de una habitación si no paga el alquiler. Sin embargo, los tribunales suelen prestar más atención a los hechos del caso y menos a cómo el arrendador denomina la residencia, y plantean preguntas como: “¿Cuánto tiempo lleva viviendo ahí el residente?” o “¿Es esa su única residencia y recibe correo allí?”.

Según MidPenn Legal Services, un inquilino que vive a largo plazo en una habitación de motel o que alquila una habitación individual aún puede tener derecho a que su desalojo se realice únicamente a través de un proceso judicial.

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Según la Ley de Propietarios e Inquilinos de Pensilvania, los contratos de arrendamiento no pueden incluir cláusulas que despojen a un ocupante de sus derechos legales. Tanto los inquilinos como los propietarios tienen derecho a buscar representación en procedimientos legales.

Del mismo modo, un arrendador no puede obligar a un inquilino a renunciar a su derecho a una audiencia ante un tribunal.

Los inquilinos del condado de Berks que necesiten asesoría legal pueden comunicarse con el sistema central de admisión de MidPenn Legal Services al (800) 326-9177 o llenar una solicitud de asistencia legal en línea.

Mantenimiento y reparaciones de rutina

El arrendador es responsable del mantenimiento rutinario de la propiedad. Esto incluye reparar grietas en las paredes, asegurarse de que los servicios públicos y las alarmas de humo funcionen, y programar el control de plagas cuando exista un problema de este tipo. Esa responsabilidad se deriva de la garantía implícita de habitabilidad.

Sin embargo, en ocasiones los propietarios argumentan que el desgaste normal o los daños preexistentes fueron causados por el inquilino. Por eso es importante que los inquilinos tomen fotos y documenten minuciosamente el estado del departamento tan pronto como se muden.

Los inquilinos deben pagar por los daños a la propiedad que excedan el desgaste normal, incluyendo ventanas rotas, agujeros grandes en las paredes u obstrucciones graves de tuberías.

Aquí encontrará algunos recursos adicionales sobre los derechos de los inquilinos: